En mi Getsemani. Vídeo de la semana

Buenos día a todos y ¡Feliz viernes! Aunque sea en reclusión.

Hoy buscaba un vídeo que fuera acorde con la situación de pandemia mundial y de paro económico y reclusión forzosa en nuestras casa y he encontrado esta canción. En mi Getsemani.

En ella, podemos escuchar un ruego de llegar al final con Dios, como hizo Jesús. En Getsemani, en el monte de los olivos, antes de ser entregado para ser crucificado y sufrir la pasión, Jesús sello la alianza perpetua de Dios con los hombres, ese pacto de amor, que tantas veces no vemos.

Pero, ahora, en medio de esta crisis global, donde los egos y las potencias económicas son humilladas por un simple virus, el más pequeño de todos los seres vivos de este mundo, podemos ver este amor de Dios. ¿Donde?

En aquellas personas que se sacrifican por aquellos que están enfermos. En aquellos que arriesgan su salud trabajando, para llevar alimentos a nuestros hogares y que si bien están dentro de la espiral económica de sus empresas, arriesgan el bienestar de sus familias por trabajar, por estar con los enfermos y darles la mejor atención.

¿Porque el ser humano es capaz de hacer esto , en estos momentos de angustia? Por la impronta de Dios, que hay en toda la humanidad. Esa impronta que nos hace amar, cuidar de nuestros hijos y nuestros padres enfermos y envejecidos.

De ahí, de esa impronta, nacen profesiones como la medicina. Que en su raíz, es la dedicación de un bien mejor, el bien de todos nosotros, de mejorar nuestra salud.

Y muchos de ellos, están hasta el final ayudando al prójimo. Los llamamos eroes y los aplaudimos, pero son algo más, para nosotros los cristianos.

Son el mismo Cristo, obrando milagros. El de la multiplicación de los panes, aquellos que les seguían hambrientos. El de la curación de los enfermos, en nuestros médicos y cuerpo de enfermeros.

En este tiempo de cuaresma, la humanidad entera sube a la cruz con Cristo. Pues no solo estamos privados de libertad, si no que sufrimos penuria económica, nos vemos privados de nuestros seres queridos.

Ahora nos toca decir como dijo Cristo a Dios, Si. Un si hasta el final. Hasta donde nos lleve ayudar aquellos que nos necesitan. ¡Quizás hasta una muerte de cruz! En mi Getsemani

¡Feliz viernes a todos! La paz de Cristo esté con vosotros.