Solo quiero darte gracias. Señor

¡Feliz viernes a todos!

¡Solo quiero darte gracias! Es una bonita confesión a nuestro Dios, creador y guía. En él reconocemos nuestro futuro y nuestro bien y sin él todo es más triste y gris.

Y en nuestra realidad, cuantas veces nos olvidamos de darle gracias, pues solo vemos nuestras dificultades y el cansancio del día a día. Y por ello nos alienamos con muchas cosas. Y quizás nos construimos una imagen de un Dios que no es.

Un engaño terrible, es dar gracias a Dios por todo cuanto tenemos y el creernos que podemos hacer lo que queramos, porque Dios está con nosotros bendiciéndonos. Pero no es así.

La bendición se gana siguiendo las enseñanzas de Jesús y no utilizando la Iglesia y sus dogmas, para hacer nuestra voluntad y esconder nuestras malas acciones en ella. Utilizándola como escudo. Por que entonces somos esos sepulcros blanqueados por fuera, pero por dentro todo está podrido. ¡Y Dios quiere sanarnos!

Dios es un dios de vivos y no muertos. Por ello, todos aquellos que podemos bendecir a Dios por la obra que hace en nosotros, no están tan enfermos como aquel que viene a utilizar la Iglesia, en favor propio y la ensucia con sus mentiras, sin sanar.

Recordad como Jesús desarma a los vendedores y cambistas que había en el templo. Pues su casa es casa de oración y de encuentro y unión con Dios Padre.

Decir «Solo quiero darte gracias» es el milagro más importante de nuestra vida. Reconocemos que Dios a venido a salvarnos y lo necesitamos, para que nos aliente y nos sane día a día.

Reconocemos que no somos dioses de nuestra vida, ni la del otro. Que necesitamos su perdón, pues no somos buenos ni perfectos. Y que la historia que tenemos, con todas sus dificultades, es la que él desea para nosotros.

Por ello nos unimos en esta alabanza «Solo quiero darte gracias Señor por todo cuanto me has dado desde que he nacido en este mundo»

¡Feliz fin de semana a todos!