Vídeo de la semana. Ven Espíritu Santo. Celebración de Pentecostés.

Hola a todos y feliz celebración de Pentecostés.

Este fin de semana es un día muy señalado para todos los católicos, ya que en el día de hoy Dios se hace uno con nosotros al dejarnos su Espíritu Santo. ¡Pero no a todos!

No pensemos que todos estamos predestinados a recibirlo. Solo lo recibirán aquellos que lo desean y sean dignos de ello. Es decir, que sigan los mandatos de Dios, con rectitud de corazón. Porque entonces, el Espíritu del Señor se puede hacer uno con nosotros. Se hace la unión entre lo terreno y lo divino.

Por eso los apóstoles, tuvieron la fuerza de dejar de esconderse y salir a predicar el evangelio a todos los pueblos. Esto, que parece tan sencillo, no lo es. En aquellos tiempos la gente moría por enfermedades y los viajes, no eran simple rutina, sino toda una aventura.

¿Pero que les impulsaba hacerlo? ¿A desafiar tanto a Judíos, como a Romanos? Esa pregunta nos la deberíamos hacer hoy. Si bien nuestra sociedad es más civilizada y el mundo es un pañuelo, la mayoría a dejado de creer en Dios. ¿Falta de un testimonio real de la Iglesia en el mundo actual?

Seguramente, ya que la Iglesia, desde hace mucho tiempo se a juntado con el poder. Cayo en el engaño de que su papel es estar al lado del poder o ser ella misma parte del poder, olvidando lo que de verdad, debería ser la iglesia. ¡Salvadora de almas! ¡Cuidadora de enfermos! ¡Ayudar a los necesitados! Algo que ya hace, pero creo y es mi opinión, que se utilizan herramientas obsoletas, en una sociedad cambiante y que demanda nuevas respuestas a los nuevos retos que se suscitan a diario en nuestra sociedad Y estas respuestas se reciben a través del Espíritu Santo.

Hay que pedirlo y hay que prepararse a cogerlo. No sirve solo ir a misa y escuchar el sermón del sacerdote. Hay que vivir la fe. De verdad. Ser testigos de Dios y comunicarlo. Esta es la misma dificultad que tuvieron los apóstoles y todos aquellos que predicaban de verdad a Dios.

Somos propensos a hacernos un Dios a nuestra medida. Porque el ser humano tiene una mirada terrenal. Y nos preocupa más el comer y bebe. El tener y fanfarronear, que vivir según la fe.

En este fin de semana, día de Pentecostes, reflexionemos sobre nuestra vida, Dios y los nuestros y descubramos porqué necesitamos este Espíritu Santo y preparémonos para acogerlo y ser verdaderos evangelizadores de Dios en el mundo.

¡La paz de Cristo este con todos vosotros!