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Oh que amor. Vídeo de la semana.

Oh que amor nos tienes Dios.

Hola a todos. Hoy os traigo un vídeo para reflexionar sobre el amor de Dios en nuestras vidas.

No será el primero, ni el ultimo, a través del cual debemos reflexionar sobre este tema. Por que nuestra vida cambia constantemente y el Diablo, nuestro enemigo, al cual nadie nombra, siempre está cerca para tentarnos a renunciar a Dios y a nuestra fe.

Quizás a través de los pecados de aquellos que deberían ser nuestros hermanos en la fe. O quizás a través de nuestros hermanos de carne o familia. O en el trabajo o a través de esta pandemia mundial del covid-19.

El diablo siempre está ahí, para que renuncies a Dios. Para decirte si así son aquellos que comparten tu fe o tu vida ¿por qué seguir dentro de la Iglesia. O si el mundo es así ¿por qué debemos celebrar la misa o respetar los mandamientos que Dios nos dio a todos?

Ahora que estamos centrados en nuestras dudas, pensad en esos momentos, en los cuales tu dices que has visto a Dios en tu vida y su amor. Y mírate ahora, Seguro que no entiendes como has cambiado tanto. Por donde empezaste a dudar.

Como dice la canción, el amor de Dios es inabarcable, no lo puedes entender. Por que siempre nos invita a perdonar al prójimo. A pensar en el bien común. Pero antes de todo esto, el Señor debe curarte, sanar tu corazón destruido por los engaños del Diablo.

Este Diablo que es el Príncipe de este mundo y que a todos engaña, por mucho que creamos en Dios. Siempre está ahí. Por que odia la luz, de la cual procede. Pues él la rechazó cuando se enfrento a los ángeles fieles a Dios y luego bajó a la tierra para combatir al hombre, que es la obra de Dios.

Nadie se libra de este combate. Ni los no creyentes. Pues siempre son tentados de llegar a sus límites de cordura o decencia.

Pero el mundo y esta sociedad, necesita a gente que no solo cante el amor de Dios y vaya a misa y haga todos los preceptos, sino que transmita de verdad, lo que Dios nos dio y nos regala cada día. Su amor y misericordia.

Por que todos la experimentamos, pues todos estamos unidos bajo la tiranía del pecado, de las concupiscencias y necesidades de nuestro cuerpo.

En tiempo de angustia, espera en el Señor. Búscalo con corazón sincero y humilde. Y lo encontrarás. Y tú tambien podrás elevar tu voz en un canto, en una oración de gracias a nuestro padre del cielo.

Por que ¡Oh que amor nos tiene Dios!

¡Que la paz de Dios quede con vosotros!