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En Fátima apareciste. Y no a los poderosos.

Vídeo de la semana

Buen sábado a todos. Hoy os traigo un vídeo entrañable, sobre la aparición de la Virgen María en Fátima.

Recordando la historia vemos que la Virgen se aparece a tres pastorcillos, incultos y que eran unos niños. Personas a las cuales, nadie les hace caso. NI siquiera el párroco de la ciudad.

Y el mismo Jesús cuando ora a su Padre en el cielo y pide por sus discípulos, le da las gracias por que la verdad no se revela a los poderosos, si no a los sencillos de corazón y a los humildes. Aquellos que debido a su pobreza, no pueden enorgullecerse de quienes son y miran a los demás con altanería, creyéndose superiores a todos.

En esta semana, llevo escuchan unos Evangelios que nos hablan de la misericordia de Dios y de como debemos ser esa tierra buena en la cual la palabra de Dios pueda germinar. Ambas cosas van a la par.

Recordemos que los humildes de corazón acogen la palabra de Dios. Estos son de todas las razas y clases sociales y sexo. Por que Dios se coge un resto de todo el mundo para que lo sigan y den testimonio de que él está vivo. Y sean luz en medio de la oscuridad que les rodea. Por que la luz siempre está rodeada de oscuridad.

De ahí el combate que todos tenemos por perseverar nuestra fe. Por que las tinieblas siempre tratan de tapar la oscuridad, para que sus faltas y pecados no sean descubiertas.

Pero Dios no se oculta, necesita de nuestras manos y nuestras vidas, para reflejar su luz y su bondad a todos los hombres. Buenos o malos. Por que Dios no hace distinción. Somos nosotros que acogemos o no la palabra de Dios en nuestros corazones y dejamos de de fruto abundante.

Recordad que la mujer más grande de todas, La Virgen María, fue la más humilde de todas y la más sufrida. Y Dios viendo su pequeñez, la bendijo.

Recordemos una cosa y con esto termino. Dios está cerca de los corazones humillados y heridos, cerca de los necesitados y cerca de aquellos que se acercan a él, con el corazón sincero, sin importarle su condición social, su edad o sexo. ¡Dios nos ama!

¡La paz de Cristo con todos vosotros!