Ofrenda de amor. Vídeo de la semana.

Hola a todos y feliz año nuevo.

Espero que estas Navidades pasadas fueran provechosas para todos. Hoy os traigo un vídeo,como ofrenda de amor, que es retornar a este tiempo que hemos pasado y que siempre, desde niños, nos ha llenado de fantasía e ilusión.

Dios nos entrega a su Hijo como ofrenda de amor por todos los seres humanos de nuestro mundo. Por eso lo hizo nacer en un pesebre, despreciado por todos y escondido a la vista de todos, hasta el día de su manifestación.

Y cuando se manifestó al mundo, confundió a los poderosos, a los pagados de si mismos, aquellos que ponen todo su esfuerzo en la fuerza.

No se nos presentó como un Dios todopoderoso, sino como hombre. Confundiendo, incluso, a su pueblo escogido, porque no venía con el poder de la fuerza, como había echo en el pasado, si no con el corazón a la vista de todos los hombres.

Porque quería que los hombres supieran, que en medio de sus miserias había nacido la esperanza del mundo. La autentica. Porque los seres humanos, nos olvidamos del amor, la misericordia, la bondad. Todo ello cambiado por la fuerza, el poder, el dinero.

Nos golpeábamos, nos esclavizábamos y nos matábamos por nuestra justicia y siguiendo nuestros impulsos y deseos.

Por ello, todo un Dios, que ha creado todo lo que vemos, vino con su bondad, humildad y amor. Mostrándonos que el poder y las leyes son normas de hombre, no de Dios.

Las dos primeras leyes de Dios son:

  • Amar a Dios con todo tu corazón, tus fuerzas y tu mente.
  • Amar al prójimo como a ti mismo.

¡Que distinto a lo que conocemos, humanamente! Por eso nació Jesús en un pesebre y por eso se dejó matar por nosotros, para que nos escandalicemos de lo que somos capaces de hacer y nos convirtamos.

Porqué tenemos tendencia de atacar al débil y al necesitado. Aprovechándonos de ellos.

Por ello como ofrenda de amor Dios nos dio a su Hijo, envuelto en pañales y en un pesebre. Porque la grandeza de corazón se encuentra en lo oculto e intimo de nuestro ser. Solo hay que buscarlo.

¡La paz de Cristo esté con todos vosotros!